De los instructores, entrenadores y “agitadores”

No es suficiente haber leído estos capítulos, o algunos otros libros, asistir a seminarios para aprender a entrenar, seria imposible. Sin embargo es de vital importancia que se tenga información teórica antes de empezar a hacer cualquier cosa. Ya que la teoría nos puede ayudar a trazar un plan de entrenamiento en el papel y ahí mismo darnos cuenta si puede funcionar o no la idea que tenemos; en vez de hacerlo solamente por prueba y error, utilizando a nuestro pastor aleman como conejillo de indias para nuestros experimentos. Pero se necesita sobre todo, como hemos dicho en repetidas ocasiones, la habilidad de poder leer e interpretar lo que nuestro perro quiere comunicarnos.

Esta habilidad es  indispensable y debe ser “ejercitada” para llega a tener un “ojo educado” que reconozca las señales que nuestro perro envía, y así poder tener buenos resultados con nuestro trabajo, ya sea con perros  propios o ajenos, o aquellos pertenecientes al club o grupo de trabajo al que pertenezcamos; ya sea como instructores (directores de entrenamiento), entrenadores o muy especialmente como “agitadores”.

En palabras de Helmut Raiserpocas personas tienen lo que se necesita para ser instructores; menos tienen lo necesario para ser entrenadores y aun menos para ser agitadores. Estoy de acuerdo con estas palabras. En el papel de instructores de algún grupo de trabajo, es más fácil para nosotros que estamos viéndolos “toros desde la barrera”, darnos cuánta de los errores que sé esta cometiendo el manejador y su perro, y con una cabeza fría, además del panorama completo que tenemos; Podemos dar consejos atinados sobre el problema que estamos observando. Cuando estamos en el papel de entrenadores, esto es mas difícil, sobre todo si estamos trabajando con nuestro propio perro, al cual le exigimos mas, y por eso mismo es mas difícil tener la cabeza fría, además de que no podemos observar el panorama completo, podemos estar cometiendo errores involuntarios que están afectando el desempeño de nuestro animal. Es buena idea pedir a alguna persona de nuestro grupo que de vez en cuando filme el trabajo que estamos haciendo para después analizarlo y darnos cuenta de los errores que sé están cometiendo al manejarlo.

Entrenar a un perro para competir, no quiere decir nada mas llevarlo al campo a entrenar y luego a la competencia, quiere decir trabajo de equipo, donde los compañeros del grupo pueden ayudar a señalar los errores que se están cometiendo o ayudarnos a llevar a cabo algunos ejercicios donde se necesitan ayudantes, como podría ser el ejercicio de salir de utilidad o Schutzhund, donde nuestro ayudante puede poner el objeto que motiva a nuestro perro a salir, sin que el perro se de cuenta o nos vea ir a colocarlo, claro que a falta de ayudante lo puede hacer uno mismo; o en el parado caminando, donde el ayudante puede tirar de una correa amarrada al estomago del perro cuando este reciba la orden de quedarse, ejemplos como estos pueden haber muchos, lo importante es darnos cuanta de que el trabajo en equipo es mejor, siempre y cuando nuestro equipo sea de gente bien intencionada que tenga como meta el lucimiento del grupo y no solamente el personal.

Durante esta serie de capítulos se ha hecho referencia al ayudante más importante en el trabajo de mordida como “agitador” para diferenciarlo de los demás ayudantes que tenemos, pero en realidad debería ser llamado ayudante también, en Estados Unidos se refieren a ellos como “helpers”. Este agitador debe tener un gran conocimiento de cómo funciona la mente del perro, pero más aun la famosa habilidad para reconocer las señales que manda el perro y proceder de acuerdo a ellas, sobre todo cuando estamos estimulando el impulso de defensa lo cual es peligroso pues esta muy cerca de las actitudes evasivas y podríamos arruinar un buen prospecto al no poder identificar el momento en el que debemos dar al perro una válvula de escape par liberar la presión a la que esta siendo sometido. O saber en que momento aplicar más presión, si el perro así lo esta pidiendo. Todo eso quiere decir que el agitador en realidad esta ayudando al perro a superar sus temores e inseguridades y a que se sienta cada vez mas seguro.

Me parece muy importante hacer un paréntesis aquí, para aclarar una creencia que es muy común, mucha gente piensa que por que su perro muerde el traje o la manga de protección ya esta preparado para defenderlo en la calle en una situación real. Esto no es necesariamente cierto. El entrenar a un perro a morder es comparable a que nosotros vayamos a tomar un curso de karate, por ejemplo, ahí aprendemos a golpear, a bloquear golpes, etc., podemos ser cinta negra y ser invencibles en los combates o torneos, donde la situación esta controlada. Pero al salir a la calle y tener un enfrentamiento real, las cosas cambian drásticamente, ya que ahí todo puede suceder y no existen reglas ni árbitros; entonces entra en juego nuestro instinto de conservación y es posible que evitemos la confrontación.

Con el perro pasa algo similar, en el entrenamiento se le desarrolla la mordida completa, aprende a tener confianza en sí mismo, a soltar, etc. Pero hay un elemento que no se puede simular en los entrenamientos, este es el miedo. Miedo que tenemos los que somos agredidos en una situación real, y miedo que tienen también nuestros agresores. Un “agitador” no tiene miedo, tampoco lo tiene él manejador, aun más, si el agitador nota una debilidad en el perro va actuar de acuerdo a la situación para ayudarlo. Una situación real forma parte de un ambiente muy especial que el perro siente y dependiendo de su carácter puede intentar evitar la confrontación; Los golpes van a ser reales y no controlados con el fuere o la vara. Perros con buen carácter van a enfrentarla y van a superar ese momento de descontrol, su mordida va a ser completa, ya que parte del entrenamiento fue dedicado a desarrollarla y a quitar las inhibiciones propias de su temprana socialización, como inhibir la mordida, y van a causar en verdad un gran daño al agresor; desgraciadamente la mayoría va a evitar la pelea ante nuestro asombro y disgusto; ya que su carácter no es lo suficientemente sólido, o bien puede ser que al no ver el equipo de protección no sepan dónde morder.

Existen técnicas de entrenamiento en trabajo de mordida que pueden hacer que un perro regular se vea espectacular mordiendo el equipo, ya sea la manga o el traje de protección o en ataques con bozal; estas técnicas están basadas en el impulso de presa principalmente con muy poco uso del impulso de defensa. Ciertamente al entrenar un perro para el deporte, ya sea Schutzhund o Ring, se utilizas mas estas técnicas, ya que trabajar en presa nos permite tener una mayor perfección técnica, soltados limpios, por ejemplo, cosa que dificulta cuando se maneja la agresión activa en el entrenamiento, lo cual nos lleva a un aumento en el drive pero sacrifica el control, lo que quita puntos en la prueba y por lo tanto, no conviene desde el punto de vista del deporte.

Desafortunadamente, la única manera de saber si mi perro me va a defender en una situación real, es estar en ella, si el perro reacciona adecuadamente puedo confiar totalmente en él de aquí en adelante, si no lo hace, entonces estoy en serios apuros.

Según Korad Lorenz y Sigmundo Freud existen cuatro elementos indispensables para la supervivencia.

1. Hambre

2. Sexualidad

3. Miedo

4. Agresión

Las tres primeras se explican por sí mismas. No así la agresión, que es un asunto muy complicado, se han escrito libros sobre este tema, y no es el objetivo de esta serie entrar en detalles sobre este tópico; De manera que lo tocaremos de manera superficial.

Existen dos clases de agresión; la agresión Inter-especifica y la intra-especifica. Los dos son de importancia para nuestro trabajo como entrenadores.

La agresión Inter-especifica se refiere hacia la agresión de otras especies, que seria el caso de la cacería en los animales salvajes, primordial obviamente, para la supervivencia. El objetivo es matar a la presa para poder alimentarse. Este seria el caso para los perros de protección, donde enfrentan a un oponente humano y no de su misma especie, las señales que los perro mandan al estar en este entrenamiento son las equivalentes a la cacería.

La agresión intra-especifica se refiere a la agresión dentro de la manada, o sea, con su misma especie.

Esta es de primordial importancia también para la conservación de las especies. Es una constante lucha para obtener el liderazgo, en cualquier animal de manada.

 

Copilador Jorge Navarrete Correa

L.A.E: Daniel Arjona C.

Revista Perros Pura Sangre

Agosto de 1999.