Celo

El ciclo sexual de las perras Pastor Alemán tiene varias etapas, tanto si ha sido servida cono si no.

El comienzo de la vida sexual puede comenzar a los 2 años de edad esto depende de cada raza y del tamaño de las perras. El celo suele presentarse dos veces al año, aunque esto es bastante variable, siendo que algunas perras ciclan cada 12 meses.

El ciclo sexual de la perra se divide en cuatro etapas

  1. Proestro   2. estro     3. metaestro     4. anestro 

El proestro tiene una duración aproximada de nueve días, se reconoce fácilmente por las  pérdidas sanguinolentas por vulva, hay que recordar que no se trata de menstruación y no tiene nada que ver con el ciclo femenino de las mujeres ya que significa totalmente lo contrario.

El carácter en estos días se modifica,  están propensas a orinar mas o en lugares inhabituales, otras escapan o insisten en pasear. 

Durante esta etapa la hembra atrae a los machos enviando una señal de feromonas al aire, que los machos pueden olfatear, también puede producir el comienzo del ciclo en otras hembras. En esta etapa no se deja servir ya que aún no está lista para preñarse.

El comienzo del estro es el celo propiamente dicho y es el momento en que la hembra Pastor Alemán acepta al macho y  puede durar entre 5  a 10 días. El sangrado continua, aunque menos intenso, y pasado este momento deja de aceptar al macho.

En esta etapa es cuando puede quedar preñada y si fue servida en el día 11 de comenzada la perdida y con un solo servicio quedara preñada, dependiendo de cada caso, puede resultar en menor o mayor tiempo.

El metaestro, es la etapa de finalización del celo. La duración del metaestro es variable, 110 a 140 días, y si la perra ha quedado preñada es el momento donde ocurren la nidación de los embriones, gestación y lactación. Son importantes también los cuidados de la perra es su post parto.

El anestro es un período de tranquilidad sexual, y depende de cada raza y animal su duración.

Es conveniente, para la salud de nuestra Pastor Alemán detener los servicios más allá de los siete años, siendo esto tan variable por diferentes razones que siempre es bueno consultar con un profesional veterinario.