Valoración morfológica de los cachorros de pastor aleman

El segundo momento clave de la selección calófila, después de la elección del cruce, es el de la valoración de los cachorros. Se trata de una fase muy delicada en la que se requiere cierto distanciamiento de los fáciles entusiasmos y de las repentinas desilusiones, pero sobre todo cierta prudencia para evitar las consecuencias, algunas veces irremediables, de las valoraciones erradas. En efecto, es posible que unas previsiones demasiado aventuradas induzcan a conservar productos de poca calidad y a perder individuos relevantes. En efecto, más de una vez se han visto animales descartados en edad de formación transformándose en excelentes individuos. No obstante, hacer previsiones en muy difícil cuando sólo nos hallamos ante madejillas de pelo de pocas semanas, y se requiere mucha experiencia e intuición para expresar juicios basándose solamente en detalles apenas perceptibles.

   
Los cachorros de pastor alemán se transforman entre el nacimiento y los dos meses de edad con gran rapidez y a veces de forma discontinua. Por ello, es necesario saber ver el detalle justo en el momento justo. En la segunda semana, por ejemplo, ya se pueden hacer algunas previsiones sobre el color del monto observando atentamente los pelos bajo el nacimiento de la cola: una tinta tendente a rojo cobrizo deja prover fácilmente unas manchas color fuego muy intensas.
 
Más tarde, cuando los cachorros llegan al trigésimo día, es necesario prestar mucha atención a las proporciones de la cabeza y a la expresión: stop muy marcado con un hocico corto y ancho son buenos elementos para preveer cabeza fuerte y típica, mientras que hocicos largos y cráneos estrechos se desarrollarám fácilmente en expresiones desagradables y poco típicas. Tambien alrededor del mes de edad es necesario prestar mucha atención a la longitud y textura del pelo: los cahorros con pelo muy abundantes, especialmente detrás de las orejas y las patas, y con cierta expresión de mochuelo, se convertirán  fácilmente en adultos de pelo largo y por lo tanto deberán descartarse. Más adelante, hacia el cuadragésimo día, cogiendo los cachorros con las dos manos y estirándolos ligeramente podremos observar las proporciones del tronco, la longitud de los antebrazos y del cuello, dedicando particularmente atención a aquellos individuos que, vistos de perfil, dan una sensación de armónica redondez y conjunto de cierta compacidad.
 
Los días más interesantes para la valoración de conjunto de los cachorros son los que se situán alrededor del cuadragésimo  quinto, cuando comienzan a expresarse características precisas también en el movimiento. Observando los cachorros libres en un prado, es posible captar sutiles diferencias entre los distintos individuos y observar aquellos que en movimiento expresan más armonía y al mismo tiempo más fuerza.
 
A partir de los dos meses de edad comienza una fase crítica durante la cual el rápido crecimiento de los huesos puede alterar las proporciones normales. Así, es posible observar cachorros armónicos y proporcionados de sesenta dias hacia los tres o cuatro meses resultan demasiado altos en la parte posterior o excesivamente cargados en el tórax o, incluso, desproporcionadamente largos. Durante este período, en el que resultan más difíciles las valoraciones sobre la conformación anatómica, es necesario tener bajo atento control la formación de la dentadura y las orejas. Éstas, que normalmente adptan la posicion erecta antes de los seis meses, en algunos perros de estructura pesada y con tejido flojo pueden levantarse más tarde.
 
Al expresar previsiones sobre la evolución de los individuos jóvenes puede resulta de gran utilidad el conocimiento de los ateriores acontecimientos reproductivos entre los demás miembros de la familia. Así cuando sea posible, deben seguirse los cachorros nacidos de los parientes más cercanos, prestanto particular atención a las caracteristicas reiteradas. De esta forma, es posible descubrir muchas analogías acerca de los períodos de la evolución formativa de los cachorros: por ejemplo individuos de formación tardía o que se desarrollan sobre las patas de forma inesperadamente rápida, etc.
 
No obstante, cada camada es un patrimonio de conocimientos e indicaciones para las siguientes, y por ello es aconsejable anotar todas las posibles informaciones en un registro, que podrá llegar a ser una valiosa fuente de noticias a la que hacer referencia. Desde este punto de vista, incluso de las experiencias menos logradas se podrán deducir numerosas indicaciones que a continuación representarán, a los ojos del criador sensible y atento, fuente de inestimable riqueza.